En la jornada de espiritualidad, estuvimos acompañadas por monseñor Claude Rault y el sacerdote Andrea Mandonico, de Italia.
Viviers 2.019
1ª Conferencia
CONTEMPLACIÓN. VIDA DE ORACIÓN
1ª Conferencia
CONTEMPLACIÓN. VIDA DE ORACIÓN
« Orar es pensar en Dios amándole» (CdF)
« Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre! » (Ga. 4,6)
1- La experiencia del Hermano Carlos.
* Una existencia lejos de Dios.
Una infancia ordinaria...«Los jueves y los domingos voy al catecismo y a misa.
Me veo yendo a la iglesia con mi padre (¡qué lejos está todo eso!), con mi abuelo.
Y la primera Comunión, después de una larga y buena preparación, rodeado de oraciones y ánimos de toda una familia cristiana, bajo los ojos de los seres que más quería en el mundo...
Durante años, en las vacaciones iba cada mañana a misa, para imitar lo que veía hacer.»
(Escritos espirituales, Carlos de Foucauld P.63)
Pérdida de la fe...y búsqueda del sentido a su vida.“Dios mío, si existís, ¡haced que os conozca!”
*El punto de partida de una larga aventura espiritual. Un nómada en los pasos de Jesús.
“Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa sino vivir para Él. Mi vocación religiosa data del mismo momento que mi fe. ¡Dios es tan grande…!» Y añade:
¡Existe tal diferencia entre Dios y todo lo que no es él…! Al principio, la fe tuvo que superar muchos obstáculos. Yo, que tanto había dudado, no me lo creí en un día!(Carta a Henri de Castries, 14 de agosto 1901)
«Al principio, la fe tiene un número de obstáculos que superar. Yo, que había dudado tan fuertemente, no vine a creer todo en un solo día» (Carta a Henri de Castries, 1 de diciembre de 1916)
Una vida más estable: el monasterio de Akbès y NazaretEscribe a su hermana María justo después de su salida hacia la Trapa:
«Reza por mí y yo rezaré por ti y los tuyos... No nos olvidamos acercándonos a Dios»
*Rezar e ir hacia los más lejanos. El nómada de Dios en el desierto, hasta el don de su vida. Desea y recibe el sacerdocio. Vive en Beni Abbès y luego en Tamanrasset. Muere asesinado el 1 de diciembre de 1.916
«Es necesario pasar por el desierto y vivir en él para recibir la gracia de Dios; allí es donde nos vaciamos, donde arrojamos de nosotros todo cuanto no es Dios y vaciamos completamente esta pequeña casa de nuestra alma para dejar todo el espacio a Dios solo... Es en la soledad,en esta vida sólo con solo Dios, en el recogimiento profundo del alma que olvida todo lo creado para vivir sólo en unión con Dios, donde Dios se da todo entero a quien se da todo entero a Él»(Al padre Jérôme, Nazaret, 23 de mayo de 1898).
2- Algunos escritos del Hermano Carlos sobre la contemplación y la oración.
*Rezar por Amor
Primero, su contemplación es el fruto de un Amor, y lleva la marca de aquel Amor. Es así que hace hablar a Jesús. Una hermosa meditación sobre la oración que nos dice mucho sobre lo que es:
«Orar es pensar en Dios amándole. Cuanto más se le ama, más se ora. La oración es la atención amorosa del alma fijada en Dios: cuanto la atención es más amorosa, mejor es la oración.» (Escritos espirituales, Carlos de Foucauld, p 121)
“ Rezar es hablar con Dios,
Rezar es alabar a Dios,
Rezar es decirle a Dio que lo amamos,
Rezar es contemplar a Dios,
Rezar es tener el espíritu y el corazón atados a Dios,
Rezar es pedir perdón a Dios,
Rezar es pedir auxilio a Dios,
Rezar es pedirle a Dios, para nosotros y para todos los hombres, la santidad y la salvación ...
Pero el amor tiene necesariamente como efectos el decir que amamos y el repetirlo de todas las formas, el alabar sin fin y sin medida lo que amamos...Así pues, la oración es inseparable del amor, hasta el punto de que nuestras oraciones serán en cierto modo la medida de nuestro amor...” (El espíritu de Jesús, 76-77 en 15 días con Carlos de Foucauld, Michel Lafon, p84)
“En nuestras oraciones, no le ocultemos a Dios nuestros sufrimientos...No temamos quejarnos de ellos; al contrario, expóngamoslos con sencillez, a corazón abierto, como un hijo a su Padre, como un corazón amante que tiene una necesidad invencible de confiar todo lo que siente al ser al que ama con pasión...”(El espíritu de Jesús, 60-61 en 15 días con Carlos de Foucauld, Michel Lafon, p84-85)
Y el Amor no necesita palabras. Es ante todo, la presencia del Amor hacia el Otro.
«La oración consiste, como nos dice Santa Teresa, no en hablar mucho, sino en amar mucho.» (El espíritu de Jesús, 26 en 15 días con Carlos de Foucauld, Michel Lafon, p89)
*Rezar al Padre...
El Hermano Carlos hace rezar a Jesús o reza por él. Pero nos invita a girarnos hacia el Padre. Nos dejó esta meditación sobre el Padre Nuestro:
Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos...» (Mt 6:9-13)
Dirás: Padre Nuestro…
«Nuestro», rezar no sólo por ti, sino para todos los hombres, pedirás para ellos todos los bienes que pidas por ti…
«Padre», desde la primera palabra de tu oración, entrarás en el amor…hablarás con tu Padre, en la paz, la confianza, hablarás con tu Padre, en la simplicidad, el abandono, hablarás con tu Padre, en el reconocimiento más confuso y cariñoso, Dios te ordena de llamarle tu Padre...(Comentario de San Mateo, Carlos de Foucauld)
*Rezar en la sequedad y con constancia.
La oración es un combate, a veces un camino difícil, puede estar marcada por la sequedad, la ausencia de Dios, la falta de respuesta de Dios. Es también lo que pudo sentir Carlos en algunos momentos de su existencia, pero nunca abandonó la difícil prueba que puede ser la oración:
«Sequedad y tinieblas; todo me es penoso: santa Comunión, oraciones, meditación, todo, todo, incluso decir a Jesús que lo amo... Es necesario que me agarre a la vida de fe. Si al menos sintiera que Jesús me ama...; pero Él nunca me lo dice...”.(Escritos espirituales, Carlos de Foucauld, p.126)
Esto nos puede consolar en los momentos vacíos de nuestra existencia. Se confía otra vez al Padre Huvelin:
«Ante el Santísimo Sacramento, apenas puedo hacer oración por mucho tiempo; mi estado es extraño: todo me parece vacio, hueco, nulo, sin medida, excepto el mantenerme a los pies de Nuestro Señor y contemplarlo... Y después, cuando estoy a sus pies, me encuentro hueco, árido, sin una palabra ni un pensamiento, y a menudo termino endurmiéndome, leo por razón, pero todo me parece hueco”(Al Padre Huvelin, Jerusalén, el 22 de octubre de 1898).
*Rezar y amar para imitar.
Y podemos decir que para él, contemplar no era seguramente la inclinación hacia algunas gracias místicas. La contemplación para él era un camino de imitación. Es en Nazaret que se puso en la escuela de la imitación de Jesús. Reza para pasar a ser como su Maestro.
Contemplar a Jesús en sus Misterios, entre otros el de Nazaret, era prepararse a vivir como él en este camino:
«El amor es inseparable de la imitación, cualquiera que ame, quiere imitar, la imitación es el secreto de la vida del Señor. He perdido la cabeza por este Jesús de Nazaret crucificado hace 1900 años y me paso la vida tratando de imitarle tanto como lo puede mi debilidad”. (Cartas a Gabriel Tourdes).
El hecho de visitar a Jesús nos lleva a la imitación, su amor nos conduce a la oración:
“El Evangelio me mostró ... que había que encerrar todo en el amor; todos saben que el primer efecto del amor es la imitación; me quedaba entonces entrar en la Orden donde encontraría la más exacta imitación de JESÚS. No me sentía hecho por imitar su vida pública en la predicación: debía entonces imitar su vida oculta, del humilde y pobre obrero de Nazaret. Me pareció que nada me ofrecía mejor esta vida que la Trapa.” (A Henry de Castries ND des Neiges el 14 de agosto de 1901)
*Rezar y pedir.
La oración requiere la perseverancia de la viuda de la que nos habla Jesús en el Evangelio. Requiere valentía y perseverancia.
«Creamos que Dios nos concederá todo lo que le pedimos con fe. Nos lo concederá porque es infinitamente bueno y todopoderoso: nos lo concederá dándonos lo que le hemos pedido o dándonos una mejor. Si nos hace esperar, si lo recibimos tarde o nunca, tengamos la certeza que la espera es lo mejor para nosotros...» (Meditaciones sobre los Santos Evangelios 197ª de Carlos de Foucauld, en 15 días con Carlos de Foucauld, Michel Lafon, p88)
Esta perseverancia está vinculada con la simplicidad del niño:
«Dejar gritar el corazón, dejar que le pida a Dios, con sencillez de niño, lo que desea...para uno mismo o para el prójimo...y continuar siempre con esta palabra «no mi voluntad sino la tuya». La otra manera de rezar es decir simplemente la palabra del final: «Padre mío, hágase tu voluntad en esto, cualquiera que sea»... Jesús nos da ejemplo de la primera en Getsemaní, y de la segunda en el Pater»(Meditaciones sobre los Santos Evangelios 245ª de Carlos de Foucauld, en 15 días con Carlos de Foucauld, Michel Lafon, p86)
*Adoración eucarística
Esta adoración está realmente en el corazón de su vida: Todo Jesús! Entedemos que para él, estar privado de la presencia eucarística hasta no poder celebrarla, va a ser una prueba difícil, pero sin duda es una prueba beneficiosa puesto que se sumerge en un proceso de interiorización mayor:
«Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo,» (Mt 28, 20)
Ya que estás siempre con nosotros en la Eucaristía, haz que nosotros estemos siempre contigo, que te hagamos compañía al pie del tabernáculo, que no perdamos por nuestra culpa ni un solo momento que pasamos delante de ti; cuando depende de nosotros ir delante de la santa Eucaristía, no vayamos a otro sitio: La santa Eucarística es Jesús, es todo Jesús.
En la santa Eucaristía estás todo entero, todo vivo, mí Bien amado Jesús, tan plenamente como estabas en la casa de la sagrada familia de Nazaret, en la casa de Magdalena en Betania, como lo estabas en medio de tus Apóstoles.» (Meditaciones sobre los santos Evangelios, o.c., 790)
Señor mío, ¿ Qué decir ante estas palabras? ¿Ante este don de todo tu ser, de tu persona, hombre y Dios? Como te entregaste en Navidad, te entregas ahora en cada uno de nosotros, no una vez, sino todas las veces que deseamos recibirte! Señor Mío! Qué inmensidades de amor! Qué dulzura, qué alegría!...Virgen Santa, háganos sentir algo de lo que sentiste en la encarnación de tu hijo, algo de lo que sentiste en Navidad!...(L'imitation du Bien-aimé p.117 – M/412)“Tenemos que seguir poniendo la Misa antes de todo y celebrarla en el camino a pesar de los costes adicionales que provoca. Una misa, es Navidad, y el amor pasa primero antes que la pobreza”(Carta al Padre Huvelin, Tamanrasset, el 1 de diciembre 1905)
3-A qué nos invita esto? Algunas pistas para seguir sus pasos.
Para ir más lejos en vuestra reflexión personal y en grupo.
-Reflexión personal.
¿Dónde estoy en mi relación con Dios en la oración?
¿Qué es lo que más me marca en este acercamiento hacia la oración del Hermano Carlos?
¿En qué esta experiencia de Carlos de Foucauld aporta algo nuevo en mi vida de oración y de contemplación?
-Reflexiones e intercambios en grupos.
Fe en la oración.
¿Qué me gustaría compartir a propósito de este lugar de la oración y de la contemplación en nuestra vida cristiana?REFERENCIAS EVANGÉLICAS PARA LA ORACIÓN
¿En un mundo en búsqueda de sentido, a veces en ebullición, qué mensaje Carlos de Foucauld nos puede aportar?
¿Qué lugar ocupa la Eucaristía en nuestra vida de hoy vinculada con nuestro mundo? ¿En la participación a la celebración de la Eucaristía? ¿En la adoración eucarística?
¿A qué nos invita este «nomadismo espiritual» de Carlos de Foucauld en nuestra vida personal y eclesiástica?
¿Qué luz nos aporta Carlos de Foucauld hasta el corazón de una vida donde la actividad deja un hueco para más contemplación y para más disponibilidad para la relación?
Fe en la oración.
Mt 7,7-11: La oración, y la regla de oroVisión de Dios
Lc 18, 1-8: Parábola de la viuda y el juez injusto
1Jn 3, 1-2: le veremos tal como él es...La oración de Jesús:
Jn 17.Eucaristía.
Jn 6, 52-58